Octubre se despidió con la bella y efímera flor del hibiscus. La última noche del mes, la noche de todos los muertos, los murciélagos, fantasmas y brujas invadieron el jardín. La negritud dejó paso a la belleza. Esta mañana se desperezaba una blanca gardenia y saludaba con sus pétalos a su amiga alegría y a las pequeñas flores de la guindilla. Mi jardín, mi rincón secreto, baila bajo los colores de la primavera ¿Seguro que estamos en otoño?
| Mi regalo de noviembre, la flor de la gardenia |
| La alegría del jardín |
| Las picantes guindillas muestran su bella flor |